• Miquel Antonijuan

5 preguntas IKIGAI para encontrar qué mueve tu vida

Actualizado: 24 de ago de 2020

Empieza un nuevo año, y te propongo un trato. No tienes nada más que perder que los 5 minutos que te llevará leer este artículo. A cambio, yo comparto contigo 5 reflexiones que pueden impulsar un cambio hoy mismo en tu camino hacia una vida con más sentido y plenitud.


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¿Y yo qué gano con esto? Vivir mi Ikigai al poder entrar por un momento en tu vida y acompañarte en sacar lo mejor que hay dentro de ti para tu propio beneficio y del resto del universo.

¿Te apuntas? ¡Empezamos con la primera pregunta!

1. Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?

A lo largo de tu vida la habrás escuchado incontables veces. De hecho esta pregunta resuena en nuestros oídos tan pronto somos capaces de hablar. Quizás a través de tu familia, quizás tus maestros en la escuela o tus amigos. Siendo pequeño te escapas con cualquier respuesta, pero a medida que vas creciendo la presión aumenta para definir un camino concreto.

A todos nos gustaría tener las ideas claras, pero suele suceder que aún no sabes la respuesta. O que estás completamente confundido. Y esto activa las alarmas de tu entorno. ¿Por qué? Seguramente porque tus familiares o personas más cercanas, en un intento por ayudarte, quieren que escojas “la mejor” opción para ti. Pero buscando orientarte, a menudo lo que realmente sucede es que proyectan sobre tu vida sus miedos respecto al futuro. O su frustración por vivir una vida que no es la que realmente hubieran querido.

¿De qué modo lo hacen? Con otra pregunta que puede condicionar toda tu vida.

2. ¿Y cómo piensas ganarte la vida?

Momento clave en tu vida. Puede ser que la respuesta te llevara a formarte en un campo que nunca tuviste claro. Puede ser que un día terminaras tus estudios, y de pronto la sociedad te dijo que ya habías entrado en el mundo laboral, y que debías centrarte en una sola área de trabajo. Y puede ser que ahora este trabajo sea uno de los principales motivos de insatisfacción en tu vida, y te haga sentir sin energía, o sin rumbo.

¿Te suena la historia?

Antes de seguir avanzando, aclaremos algunas cosas importantes. Si tienes la profunda creencia de que debes ganarte la vida, seguramente lo que consigas es perderla del todo. Porque hay trabajos que consumen tu tiempo, tus relaciones y tu sonrisa. Puede ser que tu vida funcione pensando así. En caso contrario, te invito a dejar espacio en tu mente para empezar a verla cómo algo mágico y misterioso. Una experiencia única en la que ni se gana ni se pierde, ni se fracasa ni se triunfa. Un regalo diario para aprender, crecer y descubrir cosas nuevas. La oportunidad para que tus sueños se escriban, se borren y se vuelvan a reescribir. ¿Demasiado lejos de tu realidad? Prueba a pensar que nada ni nadie te garantiza que mañana salga el sol.

Ahora bien, si has llegado hasta aquí será porque buscas alguna cosa, o alguna cosa te busca a ti. Puede ser más pasión y sentido en tu día a día. O más seguridad para empezar por fin el camino que tanto anhelas hacia tus sueños. O quizás aún no lo tienes claro, pero algo te pide seguir leyendo.

Quizás aún no sabes cuál es tu verdadera vocación, o proyecto vital, pero seguro que tienes buena idea de lo que no quieres en tu trabajo. Puede que un trabajo que no parezca un trabajo. Algo que permita utilizar tus talentos e impulsar todo tu potencial.

¿Probamos con una pregunta diferente? Aquí va la tercera.

3. ¿Quién eras antes que el mundo te dijera cómo debías ser?

Hubo un tiempo en tu vida en qué tu intuición guiaba cada paso, vivías de lleno en el momento presente, y tenías plena conciencia de lo que te gustaba, y lo que no. El misterio de la vida inundaba tus días, y te dejabas llevar incondicionalmente por tu curiosidad. Sentías profundamente tus emociones, y podías pasar de la tristeza absoluta a la alegría desbordante. Vivías en el aquí y ahora. ¿Cuándo fue eso? Durante tu niñez.

Quizás eras un niño o niña a quién le gustaba la música, y tenía pasión por algún instrumento. O puede que tuvieras una conexión especial con los animales y la naturaleza. Podría ser también que tu energía se desbordara con cualquier actividad física, ya fuera un deporte o simplemente pasarte el día jugando en la calle. Por poder ser, podría ser cualquier cosa, pero seguro que había algo en ti que brillaba y que te hacía diferente. Era tu talento de nacimiento, algo único e inherente que no escogiste, y que se manifiesta a bien temprana edad.

Todos y cada uno de nosotros tenemos uno, pero para que aflore de verdad necesitas tener a alguien que te haga de espejo para saber alimentarlo de bien pequeño.

En la mayoría de casos no fue así, y lo hemos olvidado. O dejamos de confiar en él porque al ir creciendo tu intuición genuina fue cediendo espacio a un mundo que etiquetaba todas tus experiencias como “buenas” o “malas” sin tener en cuenta cómo te hacían sentir. Con el paso del tiempo, tu instinto se fue silenciando dejando espacio al pensamiento y a su creciente ruido mental.

¿No te crees ni te puedes imaginar cómo alguien único y con talentos especiales?

Concéntrate por un instante en tu dedo índice. A día de hoy compartes espacio en el mundo con 7.592.178.111 personas, y nadie tiene la misma huella dactilar que tú. Nadie. Desde un punto de vista biológico y científico, eres un ser especial, extraordinario. Hay luz dentro de ti esperando a brillar. ¿Cuánto tiempo más estás dispuesto a pasar en la oscuridad?

Sigamos con la cuarta pregunta.

4. ¿Qué sentido tiene encontrar el sentido de tu vida o tu vocación?

Durante tu vida dedicaras aproximadamente 80.000 horas a trabajar. Quizás las pases en una oficina, fábrica, desde tu casa o viajando por el mundo. Pero no dejan de ser 80.000 horas. Tengas la edad que tengas, piensa por un momento qué significa esto en tu vida. Si estas por debajo de los 35 años seguramente aún tienes 2/3 de vida laboral por delante. Si te encuentras entre los 35 y 45 has llegado a medio camino (¡sólo a medio!). Y si tienes más de 45 años, sabrás que la vida pasa más rápido de lo que parece. Por esto,

¿Hasta cuando estás dispuesto a seguir dando lo mejor de ti en algo que no te llena ni satisface?

Perseguir una vida con sentido es invertir en tu salud y bienestar. Las personas con más éxito económico o personal en la vida supieron aprovechar sus talentos. No se estancaron en carreras que no les gustaban, sino que honrando a sus instintos, se esforzaron por dar lo mejor que había dentro de sí.

También se puede ver desde un punto de vista etimológico. La palabra vocación viene del concepto en latín “vocare”, o llamada. Viene a significar que la vocación es una llamada que recibes para un propósito específico. En cambio, la palabra carrera viene del concepto en latín de “carretilla” o “pista de carreras”. Viene a significar moverse rápidamente en círculo, sin una dirección clara.Nacimos para abrazar un propósito en nuestra vida, y no para dar vueltas a una pista como un hámster. Descubrir este sentido puede cambiar radicalmente la química de tu cerebro impulsando más energía, alegría y paz en tus días.

Pero si definimos vocación como una llamada a convertirnos en quien realmente somos, ¿quién hace la llamada? ¿Y cómo escuchamos su voz?

Tiempo para una última reflexión.

5. Cómo descubrir cuál es Tu Ikigai

Descubrir la gran misión de tu vida no va tanto de hacer cosas, sino de deshacerlas. Especialmente todas las creencias que has ido acumulando en tu camino y que están frenando que te conviertas en quién realmente eres.

Puede que creas que las semillas de tu verdadero YO fueron plantadas por Dios, por casualidad, o por cualquier otra razón que encaje en la filosofía de tu vida. Pero si de verdad quieres dar un paso para conectar con tu vocación verdadera, necesitarás en primer lugar silenciar las voces de lo que tu entorno te dice que deberías ser, y permitirte recuperar tu esencia.

Solemos imitar el rol de nuestro padre o madre, o a otra persona que admiramos. Escuchamos lo que nos dicen nuestros maestros, familiares y hasta los políticos. Y nos encanta parafrasear citas de grandes personajes de la historia. Nos tomamos en serio cualquier cosa menos nuestros pensamientos y creencias, y así es como descartamos nuestra intuición y filosofía cómo algo valioso y significante. Cómo decía el rabino Susya, “En la otra vida, no me preguntarán: ‘¿Por qué no fuiste Moisés?’ Sino que me preguntaran: ‘¿Por qué no fuiste Susya?”

Para empezar no necesitas un plan. La claridad es extraña cuando hablamos de vocación. Sigue cualquier cosa que despierte tu curiosidad en estos momentos. Abandona la certeza inmediata, y vuelve a confiar en tu instinto. Te animo a jugar y a divertirte en el camino de tu búsqueda. ¿Te imaginas casarte sin haber pasado antes por la etapa de noviazgo? Permítete experimentar e investigar, y déjate de preocuparte por quién eres. Tomar la iniciativa y pasar a la acción te acercarán a tu destino.

Quizás pienses que es un camino demasiado difícil y tengas tentación de volver atrás, quedarte en casa y dejar de pensar en convertirte en lo que realmente anhelas. Pero tu deseo para tener una vida extraordinaria y con sentido es saludable, responsable y necesario. Abrazar a tu llamada puede convertirse en la respuesta de otras personas. Tu felicidad puede servir al mundo.

No te quedes corto. No escondas tus talentos y deseos. El mundo necesita más amor y creatividad. Conviértete en un modelo para tus hijos. Sé luz en lugar de un compromiso. Agárrate a tu vida y confía en tu voz interior. Mi Ikigai es acompañarte en este camino.

Ve a por tu IKIGAI.


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